Museo Etnográfico de Grandas de Salime

El cortín es una construcción característica del occidente asturiano que se documenta también en las áreas limítrofes de Galicia y León. Consiste en un cerramiento de mampostería rematado por un alero de losas. Describe una planta circular u ovalada y puede alcanzar los tres metros de altura. Su función es proteger las colmenas situadas en el monte del fuego, el robo y el ataque del oso. Los cortinos se construyen en pendiente, de modo que el desnivel se aprovecha al interior para crear una sucesión de rellanos o repisas escalonadas sobre las que se asientan las colmenas, facilitando de este modo la entrada y salida de las abejas. En muchas ocasiones carecen de puerta, accediéndose al interior mediante una escala o una escalera de mano. Por termino medio, un cortín podía albergar entre treinta y cuarenta colmenas.

cortin

El emplazamiento de los cortinos se seleccionaba cuidadosamente. Las laderas debían estar orientadas a mediodía y resguardadas de los vientos nordés y gallego. El monte debía ser rico en flora melífera, especialmente uces o brezos y disponer de un curso de agua próximo. Por último, debía verificarse que no hubiera en las cercanías, a una cota inferior, otro cortín.

Sólo las familias más acomodadas podías disponer de varios cortinos. La mayoría de campesinos contaba con uno y los menos pudientes compartían la propiedad que podía llegar a ser de cuatro personas.

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